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MIS FLORES FAVORITAS Cuando una región ofrece al viajero tal diversidad florística como la que nos ocupa, resultará difícil escoger, qué especie o especies botánicas pudieran resultar nuestras preferidas. No obstante, es fácil que en nuestra memoria, algunas de ellas formen parte del grupo de: "NUESTRAS FLORES FAVORITAS".
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Por Antonio Soriano García |
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"LA ORQUÍDEA PURPÚREA" Una rara y bella especie de la Sierra de Gádor
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La Orquídea purpúrea (Orchis purpurea) no había sido citada como representante de la flora almeriense, hasta que nuestro ilustre botánico Don Antonio Pallarés la citara hace tan sólo unos pocos años en la Sierra de Gádor, desde entonces y hasta ahora, han sido localizadas otras poblaciones, lo cuál nos podría indicar que dicha especie se encuentra en fase de propagación. |
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Cuando me inicié en el mundo de la botánica, jamás pude llegar a imaginar que en Almería podrían existir flores tan bellas y delicadas como las orquídeas. Y no sólo eso, sino que cuando comencé a descubrirlas, casi siempre me quedaba sorprendido por el enclave en ocasiones tan inhóspito en el que se encontraban. Los ejemplares de esta familia, siempre los había asociado a la selva tropical lluviosa o a ciertas floristerías de alto postín; sin embargo, cuando conocí su existencia en Almería, me lancé al campo con verdadera pasión para localizarlas y fotografiarlas. Especialmente en Almería, esta familia botánica debe ser considerada como auténticas rarezas biológicas, pues aunque aparentemente algunas de ellas nos puedan parecer hasta abundantes, tienen sin embargo, un buen número de enemigos que constituyen una permanente amenaza para sus poblaciones. Por ello, hemos de poner todo nuestro empeño en no arrancarlas del suelo por interesantes que nos parezcan, ya que su belleza tan solo perdurará en nuestras manos durante escasos minutos. |
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Vegetando en el sotobosque |
Ejemplar joven |
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La fotografía, se ha convertido hoy en día en un medio complementario para el estudio y disfrute de las orquídeas, permitiéndonos captar toda la belleza y lozanía de sus flores sin necesidad ni tan siquiera de llegar a rozar la planta. Desde estas líneas, animo a los botánicos y a los verdaderos amantes de la naturaleza, a coleccionarlas empleando la caza fotográfica como única herramienta de trabajo. Os adelanto que se trata de una afición muy sana y realmente apasionante. Desde que comencé a "cazar orquídeas", algunas de ellas me han causado no sólo la consabida alegría y satisfacción de fotografiarlas, sino que como la que nos ocupa hoy, el tan sólo descubrirla en el campo, me originó una verdadera emoción. |
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Su nombre latino o científico, cosa que viene a ser casi lo mismo, "Orchis purpurea" le viene como anillo al dedo, puesto que ese es realmente el aspecto general de su inflorescencia. Es posible localizar ejemplares verdaderamente espléndidos que pueden alcanzar hasta el medio metro de altura; en ellos, no solo destacan sus flores sino también las hojas abrazadoras de un verde intenso. Entre las poblaciones de esta bella orquídea, aparecen de modo muy aislado algunos ejemplares que destacan sobremanera del resto por su tonalidad amarilla, no se trata de una especie distinta sino una variedad de la especie tipo: "Orchis purpurea variedad flavescens". |
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Variedad flavescens |
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Detalle de flor |
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Como la mayor parte de las Orquídeas de Almería, la "orquídea purpúrea" suele encontrarse a pleno sol, en cunetas de caminos o carreteras de media montaña, o bien bajo la sombra de un pinar o incluso en mitad de una pequeña y efímera pradera; es muy posíble también que, en ocasiones nos pasen totalmente inadvertidas gracias a su principal estrategia de supervivencia: su mimetismo y adaptación al paisaje que las rodea. Su distribución general se centra en el Mediterráneo occidental, llegando sus poblaciones hasta el Caúcaso, aunque de forma puntual también es posible encontrarla en el norte de África; en Andalucía se encuentra citada para las provincias de Córdoba, Granada, Jaén y Sevilla, siendo la Sierra de Gádor el único enclave almeriense donde es posible verla, por su rareza y escasez voy a omitir y sin que ello sirva de precedente su exacta ubicación, aunque mantengo la certeza de que el verdadero amante y apasionado por las orquídeas, sabrá localizarla con relativa facilidad. |
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Detalles de aproximación |
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"EL ERODIUM RUPÍCOLA" El pequeño geranio que un día, emigró de Sierra Nevada
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Este diminuto y elegante geranio, ha sido recientemente localizado en la almeriense Sierra de Los Filabres, como consecuencia de una posíble emigración desde Sierra Nevada. Acuciado por la presión humana del entorno de la comarca de Las Alpujarras, ha dado una lección de supervivencia, saltando y colonizando ahora repisas y oquedades de las altas cumbres de esta serranía almeriense. |
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Cuando a una especie vegetal le ocurre lo que a esta, que se les hace coincidir sus nombres común y científico; una de dos, o carece de interés o resulta ser tremendamente escasa. El "Erodium rupícola" tiene en la comarca de Las Alpujarras el sobrenombre de "alfileres o alfilerillos", pero dado que esta denominación se hace extensible al resto de congéneres, es decir, a todos los Erodium, es por lo que se deduce su tremenda escasez y rareza en esta sierra granadina. Cuando el botánico granadino Gabriel Blanca, la relata en su obra, "Joyas botánicas de Sierra Nevada", comenta lo siguiente: la escasez de esta planta ha hecho que muy pocos botánicos hayan podido observarla. Su área es absolutamente puntual, ya que solo se conocen dos poblaciones con un número de individuos muy bajo. Incluida en todos los listados de los libros rojos de especies vegetales en peligro y abocada a una extinción casi segura, resulta sin embargo localmente abundante en su vecina sierra norte: La Sierra de Los Filabres. |
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Ramillete floral |
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Flores y alfileres |
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Pero, ¿cuál es el hecho, que una especie a punto de desaparecer de la faz del planeta, reaparezca de forma relativamente abundante en un ecosistema colindante? A tal incógnita, se me ocurren dos respuestas: una de ellas pudiera ser que, nuestros ilustres botánicos decimonónicos (la mayor parte de ellos, extranjeros y por lo tanto desconocedores del terreno), dedicasen poco tiempo y esfuerzo a clasificar toda la flora de Filabres, con lo cuál la especie en sí, podría tener aquí su centro de distribución. La otra posibilidad, algo mas científica aunque no por ello mas cierta, es que la especie emigrara a una una serranía satélite con similares ecosistemas, huyendo de la tremenda acción antropológica que vive la comarca de Las Alpujarras. |
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Flores en el máximo esplendor de su belleza |
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Los coleccionistas en general, suelen tener una gran predilección por atesorar aquellas piezas raras o escasas; lo mismo nos ocurre a aquellos que coleccionamos plantas en mitad de la naturaleza y esta, es una joya única que tan sólo podremos disfrutar en todo el planeta, en la Sierra de Los Filabres. Presenta una ecología muy particular y se desmarca del hábitat que suelen ocupar otros pequeños geranios. Vive en repisas y oquedades por encima de los 1.800 metros, al pié de paredones esquistosos, no desdeñando aquellos que el ganado y la cabra hispánica se han encargado de nitrificar. Botánicos de la Universidad de Almería, se afanan en descubrir nuevos enclaves para la especie y habiéndola localizado ya en seis poblaciones, pero desde estas líneas, puedo testificar que la he detectado por lo menos en diez enclaves diferentes, lo cuál me indica que es una especie en expansión. |
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Vegetando en repisas y oquedades de las altas cumbres |
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Dado que esta especie forma parte de mi elenco de plantas favoritas, suelo acudir a la sierra en las diferentes estaciones del año y a distintos lugares para fotografiarla y disfrutar con su biología. Cada vez que subo a verlas, la especie me depara una nueva sorpresa; contra lo que pudiera parecer, las semillitas germinan al finalizar los rigores del verano, apareciendo pequeñas plántulas en forma de roseta que son capaces de soportar no ya los fríos invernales, sino también las numerosas nevadas que se producen en su hábitat natural. En años climatológicamente "normales" comienza su espectacular floración a finales de mayo o principios de junio, decorando a modo de jardineras las repisas y oquedades de las cumbres mas altas de la sierra. Es justamente, la época en la que algunos rebaños vagan por la zona, también es posíble aguzando los sentidos, observar alguna que otra Cabra hispánica, pero ni unas ni otras parecen afectar a la ecología de la especie. La floración de las plantas que están orientadas a la solana, continúa con profusión hasta finales de agosto, donde debido al exceso del calor y de la insolación parecen desaparecer, las que vegetan en la umbría, pueden llegar a producir una segunda floración, por lo que es posíble volverlas a ver en flor hasta finales de septiembre. Una de las curiosidades al observar de cerca esta especie, es que las anteras de las flores, dejan caer siempre su polen uno o dos días antes de que el estigma se haga receptivo, con ello logran, una eficiente polinización cruzada llevada a término por los numerosos y pequeños invertebrados que pululan sobre ella. |
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Detalle de la flor |
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