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Una historia de 7 años en Internet

  Cuando el 26 de Abril de 2001, influenciados por nuestras familias y por un grupo de amigos, decidimos "colgar" Almería Natural en Internet, no fuimos en absoluto conscientes de la repercusión que tan sólo unos meses mas tarde, aquel hecho habría de tener. Podemos afirmar sin temor a equivocarnos, que la aventura informática que supuso adentrarnos en un mundo para nosotros casi desconocido, fue capaz de satisfacer con creces nuestras expectativas mas optimistas. En apenas unas semanas y sin saber aún muy bien cómo publicitar la Web en la red, comenzamos a recibir numerosos correos electrónicos de los lugares mas insólitos e insospechados del mundo, interesándose por nuestro proyecto.

     Tan sólo unos años mas tarde, unas 15.000 visitas anuales, un volumen incalculable de adhesiones, consultas, intercambios de información, nuevas amistades y por qué no decirlo, de correcciones y constructivas aportaciones, han colmado de satisfacción nuestras expectativas mas optimistas. La aventura de Almería Natural, tuvo un comienzo y posiblemente tendrá un final quizás no muy lejano, pero algo de cierto hemos sacado de ella; y es que, se ha disfrutado cada instante, cada excursión, cada fotograma, mostrando orgullosamente nuestra tierra al resto del mundo. Los que realizamos Almería Natural, tan sólo deseamos al presentar ahora "Cómo lo hacemos", revelar nuestro método de trabajo.


 


     No cabe duda alguna de que los protagonistas de esta historia, son los fotógrafos. Fotógrafos profesionales y aficionados, almerienses y foráneos; conforman el molde que da forma y vida a esta Web. Desde Paco Alarcón con sus macro, hasta la profesionalidad de Francisco Mingorance, pasando por los excelentes trabajos de Fran Nieto, Beatriz Moreno, Juanvi Carrasco o Amadeo Molina; conforman parte del elenco de Almería Natural. En la imagen: Antonio Soriano y Luisa Mª Vicente.


                                    

Los fotógrafos son, el principal eslabón de la cadena de colaboradores de Almería Natural. Sin ellos, nada de esto sería posíble.





     Un parque nacional, tres parques naturales y alrededor de una decena de espacios protegidos con diferentes figuras de protección, parecen estar esperando a ser fotografiados; una atrayente excusa para realizar todo tipo de salidas al campo. A pié, en bicicleta de montaña o utilizando el vehículo propio, la naturaleza almeriense brinda la posibilidad en cualquiera de las estaciones del año, para la realización de excursiones o exploraciones de su medio natural.


                                      



Miles de kilómetros y centenares de excursiones, fotografiando cada uno de los rincones de la geografía almeriense.



     Desde sus comienzos, Almería Natural acumulaba en sus archivos un pequeño tesoro formado por miles de fotografías en papel y diapositivas de paisaje, fauna y flora. Con la novedosa revolución, que en el campo de la fotografía ha supuesto el paso del formato analógico por el digital, ya no hubo marcha atrás; siendo necesario adaptarnos a las nuevas tecnologías y sustituir, no sólo la totalidad de nuestro catálogo, sino también nuestras cámaras fotográficas.


                                     

Miles de fotografías en formato digital y en analógico, conforman el patrimonio fotográfico de Almería Natural.





     Para algunos, fotografiar un paisaje es como llevarse a casa un pedazo de naturaleza. Para otros en cambio, este ejercicio supone descubrir aquello que otros no supieron ver. Nuestro colaborador y amigo Federico G. Maroto es un auténtico especialista de ambos conceptos; su dominio de la técnica del paisaje, de los amaneceres, de los atardeceres y muy especialmente de la fotografía nocturna, le han valido para situarse entre la élite de los fotógrafos nacionales.


                                      



Sin desdeñar otras actividades, el paisaje es uno de los pilares básicos para la confección de Almería Natural.



     ¿Bosques en Almería?; la respuesta parece obvia para aquellos que nos visitan por vez primera. Sin embargo, el árido sureste peninsular, orienta la mayor parte de sus serranías en dirección este-oeste; con lo que hace contrastar secas y despobladas solanas, con espesos y lujuriosos bosques en la umbría. Sin ir mas lejos, Sierra Nevada en cualquier época del año, es una impresionante alfombra verde que oculta bajo sus arboledas una maraña de impetuosas torrenteras.


                                    

La particular orientación de las sierras de Almería, hacen posíble que sus umbrías cobijen densos e insospechados bosques.





     Los afortunados que alguna vez se hayan adentrado en un desierto, hayan contemplando sus paisajes desde lo alto de alguna montaña o los colores del atardecer, donde la tierra presenta un sinfín de tonalidades ocres y un cielo azul profundo. Sabrán que se trata de lugares enigmáticos, uno de esos lugares del planeta donde el ser humano parece formar parte de la propia naturaleza. Un lugar donde es posíble escuchar el silencio, rodeado por formaciones geológicas que nos recordarán la superficie lunar.


                                      



Para quién no conoce bien esta tierra, hablar de Almería y del desierto, es una misma cosa. Nada mas lejos de la realidad.

     En nuestras latitudes, muy especialmente en las sierras "Nevada", "Gádor" ó "Filabres", sus zonas de cumbres son durante el largo invierno, lugares donde apenas hay vida. Los escasos seres vivos que allí habitan, sufren una notable escasez de agua; en verano apenas si llueve y en invierno, el agua que hay se encuentra en forma de hielo o nieve. Son hábitats inhóspitos donde sin embargo, los seres que han sabido adaptarse conforman un mosaico esplendoroso de vida.


                                     

Realizar excursiones por la alta montaña, simula en parte un viaje hacia latitudes mucho mas septentrionales.



     Hans Schneider es un joven biólogo austriaco que hace algunos años, decidió pasar unas pequeñas vacaciones en nuestra tierra; enamorado de ella, decidió quedarse y hoy en día ha fijado su residencia en una pequeña localidad dentro del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Al igual que Hans, otros fotógrafos que realizan parte de su trabajo dentro de este privilegiado espacio protegido, son invitados por Almería Natural para que expongan sus fotografías.


                                       



La estratégica situación de Almería, ofrece mas de 225 kilómetros de costa, salpicados en ocasiones de espectaculares playas y calas.

     Nuestra colaboradora Andrea de Soüsa, suele pasar largas horas contemplando el mar; y es que asomarse a cualquier acantilado del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, permite realizar uno de los mas agradables ejercicios de relajación mental. La provincia de Almería, ofrece un espectacular escaparate en su fachada mas oriental; la sierra del Cabo de Gata, parece haber vomitado la suficiente lava como para desnivelar el mar y la tierra.


                                    

La fachada oriental de la provincia de Almería, oferta al visitante multitud de acantilados y atalayas sobre el Mediterráneo.



     El apartado etnográfico de Almería Natural, es tan rico y variado como lo es, su propia naturaleza. Pueblos encaramados a las montañas, en fértiles valles o en mitad del desierto, ofrecen en ocasiones al viajero que los descubre la posibilidad de un peculiar contacto con tiempos ya pasados. Nuestro redactor Rafael F. Peinado, que suele ir siempre en muy buena compañía, nos muestra esa faceta de la Almería natural en sus reportajes a lo largo y ancho de nuestra provincia.


                                      



Algunos enclaves, monumentos o lugares de interés, suelen encontrarse insertos en plena naturaleza.

     Para los que conocen en profundidad nuestra Web, no es ningún secreto que el apartado de flora silvestre, es uno de nuestros favoritos y en el que hemos empleado nuestro mayor esfuerzo. En la imagen, Andrés Ivorra colaborador y amigo de Almería Natural, fotografiando flora en un escarpado acantilado de Mesa Roldán. Gracias a su concienzudo trabajo, tanto de el como de otros botánicos, hemos podido localizar especies sumamente raras o desconocidas para la flora almeriense.


                                    

...y la flora, que junto con el paisaje, conforman la piedra angular y la razón de ser de esta Web.







     Cierta tarde, un grupo de amigos se presentaron en casa para ver las fotografías que juntos, habíamos realizado algunos días antes; al verlas, recuerdo que uno de ellos comentó: "Estas fotos tienen que verlas mas gente, ¿por qué no las cuelgas en Internet?"

     A los pocos días, nació la idea de "Almería Natural" como una forma de mostrar al resto del mundo la naturaleza de nuestra tierra. El 26 de abril de 2001, salta a la red, una pequeña Web con apenas tres páginas: una de excursiones, otra de fauna y una tercera sobre flora silvestre. Fue el comienzo de una divertida aventura.

Antonio Soriano


   

     Nuestra primera idea de Almería Natural nunca fue asemejarla a una tópica página Web, deseábamos hacer algo diferente a modo de una revista de viajes o naturaleza. Quizás por ello, optamos no por imitar, aunque sí por inspirarnos en una afamada revista a la que seguimos y admiramos.

     El siguiente paso fue, darle una imagen corporativa en la que optamos por tratar de insertar en lo posíble textos azules sobre un fondo negro. El logotipo es tan sólo consecuencia de nuestra pasión y devoción por el mar. El resto de la historia, fue ir creciendo poco a poco con la inestimable ayuda de todos los colaboradores que están o han pasado por Almería Natural.

Luisa María Vicente



   

     Desde nuestros comienzos, siempre pensamos que la portada de Almería Natural debería de ser al tiempo impactante y que diera una idea del contenido interior de la Web. Por ello, desde la inicial hasta la actual, optamos principalmente por fotografías de flora y paisaje.

Nuestra primera portada, fue un collage de dieciséis pequeñas fotografías que identificaban a los mas emblemáticos espacios naturales de Almería; portadas que se fueron sucediendo con una cadencia semestral para darle mas dinamismo al conjunto de la Web. Con el transcurrir de los años, diversos fotógrafos de renombre nacional, nos cedieron sus trabajos.

Andrea de Soüsa


   

     Pasar de la fotografía analógica a la digital, me supuso un gran cambio. Atrás, casi, quedaba el acarrear una bolsa con los rollos de película, la espera ansiosa del revelado… para conseguir que los demás vieran nuestro trabajo.

Este deseo, de compartir lo que yo veo, fue lo que me llevó a formar parte del equipo de Almería Natural, escenario fotográfico de una provincia desconocida para muchos y que enamora a todos. Analógico o digital, no es el problema. La cuestión es el resultado final. Mirar, ver y substraer retazos de nuestro entorno para que otros  puedan contemplarlos, es mi meta como fotógrafo.

Rafael F. Peinado



 

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     Los que formamos parte de Almería Natural, tuvimos muy claro desde su comienzo que un alto porcentaje de nuestro trabajo, estaría basado en la fotografía de naturaleza; por ello, admitimos como herramientas básicas para el desarrollo de nuestros proyectos, la cámara fotográfica, unas botas de montaña, un ordenador y algunas guías de naturaleza.

     Admitida esta premisa, el proceso de creación de nuevas páginas para Almería Natural, comienza cuando algún miembro de nuestro grupo, tiene una nueva idea. Tras madurarla y realizar un esbozo sobre ella, es presentada al resto del equipo y es allí, donde se le da la estructura y forma definitiva.

 

     A partir de aquí y con el guión estructurado, comienza la toma de datos, realización de fotografías y el contacto con personas o entidades, que sean capaces de aportar alguna información valiosa. El resto, supone el trabajo que desarrollamos primero en el campo y que mas tarde trasladamos al laboratorio.


 

 

     Sin duda alguna, los momentos estelares en la vida de Almería Natural, son los trabajos realizados en mitad de la naturaleza. Nuestros reportajes sobre flora, fauna o paisaje, han resultado la mayor parte de las veces gratificantes y en ocasiones incluso emocionantes y comprometidos. Bien en los fondos marinos, en cuevas y simas e incluso colgados de acantilados para fotografiar alguna rara especie de flora. Como muestra de uno de los mas asombrosos trabajos elaborados en el campo, mostramos un reportaje sobre escorpiones elaborado por Rolando Gil en un improvisado estudio en plena naturaleza; para su realización, fue necesario preparar un decorado acorde con el hábitat de los sujetos a fotografiar.

     Se optó por utilizar un terrario, facilitando de este modo la libertad de movimientos del fotógrafo. Al no conocer bien como responderían los escorpiones, otra persona se encargó de controlarlos con unas pinzas, pues ignorábamos cuál sería su comportamiento. La iluminación estaba formada por un flash de estudio y una ventana de luz natural situada cenitalmente. Con este tipo de montajes, lo que se pretende es observar y estudiar comportamientos que, en sus hábitats naturales, serían muy difíciles de realizar. Lo que sí ha de tenerse siempre en cuenta, es el respeto y la cuidadosa manipulación de los ejemplares, para no causarles daño alguno y devolverlos sanos a su ambiente natural.


 

 

     El último paso que hemos de dar para ver nuestro trabajo colgado en la red, es el trabajo de laboratorio. Cuando llegamos a casa quizás fatigados, pero con la satisfacción de haber pasado un fantástico día en el campo; y sacamos nuestros bártulos de las mochilas, procedemos a la selección, retoque y montaje del trabajo fotográfico.

     Nuestra colaboradora Andrea de Soüsa y su ordenador, procesa con destreza y desenvoltura, aquellas tomas fotográficas que por su interés permanecerán en el archivo de Almería Natural.

     Un archivo que gracias a los avances de la tecnología digital, incorpora cada año entre diez y quince mil nuevas imágenes dedicadas todas ellas a la naturaleza de Almería.




Por Andrea de Soüsa


Como principal herramienta de trabajo, utilizaremos una cámara reflex digital, al ser posíble de objetivos intercambiables. Las últimas incorporaciones al mercado, ofrecen cámaras para aficionados muy exigentes a unos precios asequibles, y disponen de una amplia gama de objetivos y accesorios para cubrir todas las necesidades. Es mejor ceñirse a las mejores marcas, aunque en un inicio adquiramos uno de sus modelos mas sencillos. Con el paso del tiempo, tan sólo será cuestión de adquirir nuevos y mejores cuerpos, conservando los objetivos de dicha marca.


Un equipo básico de objetivos debería estar en consonancia con aquello que deseamos fotografiar. Podría estar compuesto por un gran angular para paisajes 28-80 mm o similar y un tele corto de 70-200 mm; si lo que deseamos hacer es macrofotografía de flores o animales, lo mas indicado puede ser optar por un 60 o un 105 mm macro. Para fotografiar animales salvajes a larga distancia, el objetivo "normal" es el 400 mm. Conviene tener en cuenta, que cambiar el objetivo en ciertas condiciones, supone el riesgo de que llegue polvo a la superficie de los sensores digitales.


A medida que aumenta la resolución de nuestras cámaras y la calidad de las imágenes que editamos, muchos fotógrafos trabajan en RAW, o la enormidad de disparos que se realizan digitalmente; en la mayor parte de las ocasiones ni siquiera la tarjeta de memoria de mayor capacidad, dispone de espacio suficiente para poder almacenarlas. Una excelente alternativa a la de ir cargados de tarjetas, son las memorias portátiles. Se trata de discos duros con pantalla de vista previa, que nos permitirán vaciar las tarjetas para volver a utilizarlas.


Todos nuestros objetivos deben de ir protegidos contra golpes y polvo por un filtro "skilight", siempre resultará menos costoso sustituir estos, que no un objetivo. También puede optarse por un "polarizador" que aparte de proteger el objetivo, eliminará de nuestras imágenes los tonos altos disminuyendo el contraste y eliminando molestos reflejos como el del agua, vidrios o la nieve. Tampoco nos debe de faltar en la fotografía de naturaleza, un "degradado neutro", que reduzca la luz en 1, 2 o 3 puntos de diafragma sin modificar la imagen y compensando zonas de luz excesiva con zonas mas oscuras.


Los trípodes o en su defecto los minitrípodes, son esenciales para todo tipo de fotografía en la naturaleza, en particular si utilizamos un teleobjetivo, un macro o si realizamos fotografía nocturna. No deben de ser pesados, por la incomodidad en el transporte aunque sí, lo suficientemente robustos como para que cumplan con su finalidad. Un buen trípode puede marcar la diferencia entre realizar una fotografía buena y otra mala. Si se usa un buen trípode es importante que esté bien nivelado, hay trípodes y rótulas que llevan incorporado un nivel de burbuja.


Cuando dispongamos de todo lo necesario para salir al campo a hacer fotografías, necesitaremos donde poder transportar nuestro valioso equipo. Una buena mochila es aquella capaz de distribuir el peso de manera uniforme por la espalda y capaz de proteger al equipo de posíbles golpes. El hecho de que sea de gran tamaño, implica llevar a en ocasiones material innecesario, tentándonos a dejarla para llevar tan sólo la cámara en la mano. Cuestión importante es la cinta que ajusta en la cintura, nuestra espalda lo agradecerá si estamos toda una jornada con la mochila a la espalda.


Cuando salgas al campo a hacer fotografías, hay cuatro preguntas que deberías de plantearte al seleccionar el material que llevarás en la mochila: ¿me permitirá fotografiar lo que deseo?, ¿es ligero?, ¿es cómodo de llevar? y ¿de verdad, lo necesito?. Si las respuestas son todas afirmativas, no dudes en cargarlo, si respondes "no" a alguna de ellas, piensa seriamente en dejar algo en casa. Nunca está de mas incluir en la mochila, un flash, un disparador de cable o mando a distancia, baterías de recambio y todos los elementos necesarios para una somera limpieza del material.



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